can't stop growing old...

sábado 14 de marzo de 2009

The dreams which i'm dying are the best i ever had...

Podría estar haciendo cualquier cosa... pero no. He decidido que me iré sin que nadie lo sepa y nadie nunca más me verá, ya saben, para no molestarlos jamás.Ya sé que no sirvo para nada, así que les ahorraré los malos ratos, sé que no soy agradable, sé que no puedo escribir, sé que no he dado mi 100%, sé que nunca lo haré. Mi vida no es emocionante mas que cuando busco intentar suicidarme una vez más. Y ya sé que dije en año nuevo que me dejaría de esto, pero simplemente la vida es muy horrible como para no quejarme.

¡Paciencia, me pides paciencia? He tenido 16 años de paciencia y nunca nada me llena. Dicen que soy muy joven, pero no me importa. He vivido encerrada toda mi vida en las cuatro paredes de mi corazón, en la cárcel de mi mente, mi opinión jamás a importado una mierda. Jamás he obtenido lo que quiero, siempre me han dado golpes. Intento no pensar solo en mí, de hecho sí lo hago. Pienso en toda la gente sufriendo en el mundo y me dan aún más ganas de morir. Sí, también pienso en los animales que son violados, mal alimentados, pateados y asesinado por sus pieles. Pienso en el planeta que está siendo explotado y que ha sido malgastado en cosas vacías que construye el hombre para llenar sus vacíos.

Cuando era niña jamás pensé que la vida sería así, y me da mucha tristeza por esa niña que pensaba que el mundo era un lugar para ella...

domingo 8 de marzo de 2009

Sola frente a las estrellas, ella podía ver las constelaciones y jugar a unirlas entre sí para imaginerse animales fantásticos, sus propios animales; para imaginarse escenas enteras maravillosas que le hacían olvidar su insignificante existencia. Sabía que desde algún punto del mundo, no muy lejano podría parecer importante para alguien, para alguien que se maravillara de la luz que ella exhudaba. Pero si se alajaba un poco más de ella empezaría a borrarse y su importancia se perdería en la negrura del universo.
A veces la niña soñaba que caía infinitamente por el universo y que nadie llegaría para sostenerla, y eso era lo que hacía que se despertara en medio de la noche sobresaltada. Sólo era un sueño, sin embargo lograba atormentala cada vez que cerraba los ojos. Así que decidió observer las estrellas desde su ventana desde su cama y dormir durante el día, que no hubiera negreura que le atormentase.

jueves 26 de febrero de 2009

El plástico nos rodea. He llegado a la conclusión de que, en las épocas que corren (sin referirme a épocas pasadas no porque no existiera, sino porque las desconozco: soy muy joven como para saberlo) hay dos tipos de personas, en mi entorno: las personas cubiertas por una capa (que puede ser gruesa o fina) de plástico y las personas que están hechas de plástico completamente (y no me refiero a una rubia insulsa cuyo nombre comienza por B). Las personas cubiertas de plástico son las que aparentan ser de plástico, personas que pueden llegar a ser excelentes seres humanos pero que dejan de serlo sólo por encajar, y dejan de ser genuinos sólo para dejarse llevar por la marea de plástico. Luego está la gente verdaderamente hecha de plástico, las que su entorno, realidad, sociedad o hasta su propia familia la ha hecho una persona insulsa hecha de plástico que verdaderamente no puede mirar más allá de su nariz y sus intereses, si es que verdaderamente los tiene. Y estas últimas son las que intentan encajar a todos dentro del canon.

Empiezo este post no para comenzar un drama que el mundo no es un lugar para mí mientras me corto las venas una y otra vez, ya que no encajo totalmente. Pero, ¿qué puedo hacer? ¿de qué más puedo quejarme sino de los problemas típicos adolescentes? El mundo está lleno de mierda y no puedes hacer nada para arreglarlo.

Creo que es mi hora de empezar a hacer las cosas bien y ser más auténtica y real, quitarme el plástico.

lunes 23 de febrero de 2009

Déjà vu

Vacío. Vacío negro, tengo miego. Luego abro los ojos y veo árboles, muchos árboles, verdes y enormes y empiezo a sentirme insignificante. Tengo que salir de aquí. Aunque no sé cuál es la razón de mis ganas de huir. Me levanto y comienzo a correr hacia el norte sin saber muy bien dónde estoy. Hay un lago oscuro y redondo que me hace detenerme, en el lago hay un muelle abandonado. Me siento en el muelle y veo el cielo. Al principio no veo forma alguna en las nubes pero luego distingo sus ojos, tu mirada profana, después tus ojos se transforman en dos monstruos aterrorizantes. Miro al lago y su fantasma, simplemente me mira con la piel blanquísima suspendida sobre las aguas del lago. Su fantasma viene hacia mí y sigo corriendo por el bosque. El aire helado congela mis músculos, pero trato de correr... corro hasta que el dolor me tiende en el suelo junto con las hojas del otoño. Ella vendrá por mí, estoy seguro, pero sólo tengo que intentar ponerme de pie. Si tan sólo pudiera ponerme de pie. Luego la veo acercándose y pierdo la consciencia.

Un color negro me rodea, luego abro los ojos y veo árboles verde musgo...

domingo 22 de febrero de 2009

we'all are like Madame Bovary? Fuck, I hate that bitch.
Sí, según, somos como ella, cuando admitimos tener un amante nos volvemos hermosos y rozagantes. Pero al final nos suicidamos, qué chévere.

sábado 14 de febrero de 2009

¿Día de San Valentín? ¿Qué es eso?

Me pongo en el mood de escritora, me siento al frente de la pc y me digo que tengo que escribir algo para el día de hoy. Lo cierto es que este día, más que los demás, me parece terrible. Me parece estúpido regalarle un día a la mercadotecnia para que casi todos los comerciantes sus ganancias dupliquen a las de un día común. Me aborrece la cantidad de dulces que llegaron a mis brazos ¿ahora qué hago? ¿Los tiro por el retrete para no perder la dieta o sólo me los trago todos porque no tengo un hombre/mujer que me consuele, que me jale, que ande detrás mío y me largo a llorar? ¿Qué hago con todas las tarjetas que me enviaron por mail? ¿Qué hago con todas las estupideces en mi muro del facebook? Las quemo y las elimino de mi vida, porque las detesto.

Me sorprende lo estúpida que es la gente. Yo comprendo que quieran dedicarle un día a su pareja, enviarle flores, chocolates y demás cursilerías. Pero come on, people! Dense cuenta que no necesitas que te digan que hay un día para amar a otra persona, eso lo DEBES hacer a diario. Para eso tienes una novia/novio/escomplicado/etc... lo tienes porque lo quieres y porque deseas darle todo tu amor o whatever. Yo suelo ser un espíritu libre, no me gustan esa clase de cosas o por lo menos ya no. ¿Pero saben qué me molesta más? Las nenitas, generalmente son mujeres o intentos de mujer, que lloran y se lamentan porque no tienen pareja para este catorce de febrero; se compran un pote de helado y se lo tragan mientras ven El Diario de Bridget Jones o Titanic o cualquier otra semejante. Digo que preferiría estar en cualquier otro lugar, fumando un cigarrillo mientras bebo vodka tonic y escucho música divertida o compro ropa. Eso sí que es divertido.

Mientras toda esta estupidez pase yo me esconderé en mi cueva y saldré cuando los corazones rosados se hayan borrado de las aceras y los chocolates del mundo se hayan terminado.

viernes 6 de febrero de 2009

a quién pueda interesar

¿Nunca has odiado tanto a alguien hasta el punto que desearías torturarlo en el potro o algún otro artefacto medieval?

Odio que se metan con mis creencias, yo no les digo nada (generalmente) a los que creen que Dios es bueno y los va a rescatar de su putrefacta existencia. Dios no existe, gente, porque la gente es malvada por naturaleza y necesita creer en algo que les dé esperanzas porque no son lo suficientemente capaces de creer en ellos mismos. A todos los haters, (sí a , pedófilo y todo tu séquito de borregos acefálicos subnormales infragentuza) continúen hablando de mí, al fin y al cabo me hacen demasiado importante.

Go to the hell, bitches.

viernes 21 de noviembre de 2008

Mundo ordinario

El crepúsculo avanzaba hacia el horizonte, marcado por las techos de los edificios grises tan típicos de la ciudad; el sol luchaba por brillar algunos segundos más. El invierno acababa de empezar en una ciudad tropical, no hacía un frío inclemente sólo una brisa templada desde el norte. Estamos en Caracas, 1987. La gente parecía apresurada, intentaban llegar a casa lo más pronto posible. Nadie lo sabía, pero todos podían sentirlo. Desde el cielo todos parecían pulgas abriéndose paso por las calles en miniatura, aunque daba la impresión de que todo estaba en calma y que todos esos problemas que agobiaban a la multitud eran completamente insignificantes. Pero había un hombre, un hombre que se podía divisar desde las alturas, su mente parecía atorada en banalidades, se veía cansado y algo molesto, caminaba encorvado aunque era larguirucho de contextura y llevaba un maletín en el que parecía cargar su alma.

Daniel Martínez caminaba obstinado de la vida, de su propia vida. Quería algo emocionante, aún no era viejo; todavía podía sucederle algo fabuloso e inimaginable. Pero la realidad continuaba asechándole, pues recordaba los comentarios de sus amigos de siempre. Daniel, no eres aburrido sólo te gusta andar sobre seguro, Alejandro le dio una palmada en el hombro mientras tomaba un trago de su cerveza. Daniel recordaba haberlo visto con una cara de perros. Alejandro jamás comprendería, siempre fue de esas personas impredecibles, con muchas mujeres a su disposición, una suerte impresionante para los negocios - siempre fueron decisiones al azar - y las mujeres lo describían como un hombre muy guapo.
Yo siempre fui todo lo contrario, pensó Daniel mientras sus pies lo arrastraban a casa. Sabía que nadie lo esperaba. Su casa cerca de Parque Central siempre estaría sola, con sus discos llenos de polvo. Cuando abrió la puerta y dio dos pasos dentro de su estrecho apartamento tipo estudio, arrojó su maletín al sofá de mala calidad y, mientras daba vueltas a su llave dentro de la cerradura, se magulló el codo contra la encimera de la cocina. Siempre había odiado ser tan alto y tener un hogar tan estrecho. Ahora se daba cuenta que todo estaba muy oscuro y palpó las paredes hasta encontrar el interruptor.
Daniel se sentó frente al televisor sin embargo no lo encendió. Se preguntó cual habría sido el motivo de que Dios lo castigara de esa manera. No había hecho nada merecedor de aquella prisión monótona e infinita. Sintió deseos de correr de aquel lugar. Se asfixiaba en pensamientos suicidas, nunca se le había cruzado esa posibilidad por la mente y ahora resultaba muy atractiva.
Escuchó la voz de una mujer cruzando el silencio interminable que transcurría dentro de su apartamento. No tuvo la necesidad de voltear para saber que no había nadie, ya tenía mucho tiempo alucinando levemente. Se levantó, apagó las luces y miró el atardecer por su ventana; aún quedaban los últimos minutos de un atardecer destinado a morir. Pero él recordaría esos colores. De pronto se sintió como un adolescente, todas las cosas que se había propuesto las había dejado de lado y ahora es lo que siempre detestó, un anónimo en la ciudad detestable en la que creció. El niño en él se encogió del corazón y le dio la espalda.
Ahora era lo que nunca quiso ser. Pero no importaba, ya había decidido lo que iba a hacer y también había hecho la resolución de que no le importaría lo que los demás dirán de su atrocidad.

lunes 3 de noviembre de 2008

¿Qué puedo decir? Estos son detalles de los dibujos que he hecho que más me encantan.






Esta es mi versión sexy del Diablo... grrr!
























Un dibujo que hice en una clase de algo aburrido como premilitar o algo así.
























Un detalle de un boceto. Tan simple como eso.

















Mi último boceto, es una pequeña muestra ya que no está listo aún (como podrán ver los edificios no tienen mayor detalle, duh). Es una nena en una asotea de una ciudad pretty.

sábado 1 de noviembre de 2008

Nothing's gonna change my world
Si eres humano, alguna vez te habrás sentido inútil. Te sientes como yo, decepcionado de tí mismo. Pero tengo que aceptar mi realidad: soy un ser que no tiene talentos, desafío la regla, nunca podré hacer nada bueno. Mis lágrimas corren, cada vez que veo el futuro. No sé lo que soy, y presiento que desapareceré antes de lo que pienso ya que nunca me he visto en un futuro. Soy un ser el cual su vida no tiene ningún significado, siempre he dicho que nunca debí nacer. Nunca cambiaré nada, nunca dejaré un huella en nadie. Se siente una gran desesperanza, un agujero en el alma. Tenía ganas de luchar, pero ya no quiero. ¿Todo fue una mentira?. Siento un gran dolor y ya nadie me comprende.